Pensaba hoy , mientras tomaba el café en la nueva obra y trataba de poner mi cara mas amplia de atención y parecer " Normal".Después de una dosis de vida y alegrías del nuevo año, de la ternura de mis amigos y sobretodo de mirarme desde fuera y dejar la voz critica silenciada disfrutando del momento,y viéndome en escenarios completamente distintos a la cotidianidad volví a sonreír de verdad y desde el corazón.
El mar de Valparaíso, hizo de mi la versión femenina de "Don Draper", en aquella escena del mundo.
El canto compartido con Antonia hizo vibrar mi alma desde dentro, reconociendo a la mujer que fui hace unos años y que se llenaba de magia al entonar una canción al aire.
Reírme sin mas, cantando en el karaoke mas desafinado de la vida y sentir el agua fría tocándome la piel , mientras mis amigos sonreían .
Y poder cantar en aquella plaza de calle Cumming sin miedo al que dirán, sonriendo mientras veía la diversidad alrededor me llenaron de vida, ya que me di cuenta,que , de una u otra manera, había decidido ir a experimentar la odisea de buscar otras tribus, para ver si me identificaba en alguna. ¿Salir al mundo seria una forma de curar el corazón roto?
En este tiempo, a destiempo, donde el mal sabor que te deja en el alma, la creencia de que existía alguien que solo habito en tu mente, una idealización sin alma y que solo fue , en realidad, una imagen diluida de tu espejo solo queda llenarse de amor propio y vida, para seguir cicatrizando.
Lo que solo es un sueño se diluye rapido en el tiempo y con eso me conformo.